El Corán y sus problemas

“Sin la libertad de apostatar no hay libertad de creer” Felicidad Olaizola.

El Corán menciona la apostasía en alrededor de 15 versos:

(Allah explica que quien entre al islam se vuelve un hermano de religión, pero si se vuelve apóstata hay derecho a combatirlo.)
    Corán 9:11
    Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces serán vuestros hermanos en religión. Exponemos claramente las aleyas a gente que sabe.
    Corán 9:12

    Pero, si violan sus juramentos después de haber concluido una alianza y atacan vuestra religión, combatid contra los jefes de la incredulidad. No respetan ningún juramento. Quizás, así, desistan.

    Corán 4:89

    Querrían que, como ellos, no creyerais, para ser iguales que ellos. No hagáis, pues, amigos entre ellos hasta que hayan emigrado por Alá. Si cambian de propósito, apoderaos de ellos y matadles donde les encontréis. No aceptéis su amistad ni auxilio.

Apostatar significa convertirse en impío. Y puesto que el Corán está lleno de exhortaciones para que los creyentes hagan la guerra y maten a los incrédulos, es lógico que los apóstatas reciban la pena de muerte.

    Corán 9:5
    Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que les encontréis.

    Corán 9:29

    ¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último Día!

Los hádices, sin embargo, son muy claros al respecto. De estos no sólo obtenemos ejemplos de cómo se lidió con la apostasía sino también los veredictos de Mahoma al respecto.

    Bujari 9.84:57

    Algunos Zanadiqa (ateos) fueron traídos a Alí y él los quemó. Las noticias de este evento llegaron a Ibn Abbas, quien dijo: “Si hubiera estado en su lugar no los hubiera quemado ya que el Apóstol de Allah lo prohibió diciendo: ‘No castiguen a nadie con el castigo de Allah (fuego). Los hubiera matado de acuerdo a lo que dijo el Apóstol de Allah: ‘A cualquier que cambie su religión islámica, mátenlo’.”

    Bujari 9.84.58

    …Había un hombre encadenado al lado de Abu Muisa. Mu’adh preguntó, “¿quien es este (hombre)?”. Abu Muisa dijo, “él era un judío y se convirtió en musulmán y después regresó al judaísmo”. Entonces Abu Muisa le pidió a Mu’adh que se siente pero Mu’adh dijo, “no me sentaré hasta que él haya sido asesinado. Ésta es la sentencia de Alá y Su Apóstol (para tales casos) y lo repitió tres veces. Entonces Abu Muisa ordenó que el hombre sea asesinado, y fue asesinado ‘Después discutimos las oraciones nocturnas’…

    Bujari 9.84.64

    …El Apóstol de Allah: “Durante los últimos días aparecerán algunos jóvenes tontos que dirán las mejores palabras pero su fe no irá más allá de sus gargantas (no tendrán fe). ….Así que mátenlos donde los encuentren, que quien los mate tendrá recompensa en el Día de la Resurrección”.

Abu Dawud narra un hadiz muy similar.
Muchos apologistas del islam hoy dan la excusa que la sentencia de muerte fue dirigida hacia los renegados del ejército musulmán que abandonaron el islam y pelearon por el enemigo. Pero los pocos hádices anteriormente citados refutan cualquiera de tales argumentos.

Tenemos el caso de Abdullah, un escriba de Mahoma que anotaba los versos mientras eran revelados. Después de darse cuenta de que las revelaciones de Allah eran contradictorias, necesitaban revisión continua o requerían correcciones gramaticales, regresó a la Meca y adoptó su religión anterior. En la conquista de la Meca Mahoma ordenó que Abdullah sea asesinado, aunque él nunca alzó un dedo en contra de los musulmanes. Después fue perdonado por los enviados a ejecutarlo debido a sus fervientes súplicas.

Aunque ha sido perfectamente aceptable bajo la ley islámica matar a los musulmanes que eligen otra religión, esto hace que el islam parezca draconiano y débil (una filosofía sana no requiere amenazas de muerte para retener creyentes). Hay una tendencia moderna de negar catorce siglos de enseñanza islámica e incluso las propias palabras de Mahoma, al menos para los oídos occidentales pero se sigue sin respetar el derecho a la libertad de conciencia en los países de hegemonía musulmana, con la excepción de Turquía que goza de un régimen laico.

Los verdaderos problemas de fondo del Islam: derecho a la apostasía y a la libertad de conciencia, libertad de la mujer para decidir sobre su propia vida, igualdad ante la ley, o respeto a todas las creencias religiosas y/o filosóficas en los países de hegemonía musulmana,  carácter privado y no público de la Sharia suprimiendo sus penas…

Algunas esperanzas: http://fr.wikipedia.org/wiki/Malek_Chebel

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