Archivo para la categoría 'Miscelanea'.

La Declaración

31 August (2010)

Mahoma ordenó en 34 ocasiones la lapidación. Ecce Homo

25 August (2010)

In Islamic Sharia Law. Islamic Sharia Law is based on the Qur’an, the hadith, and the biography of Mohammed.[12] Stoning is well-established in the Sunni hadith of Sahih Bukhari, where it is recorded that Mohammed ordered it over 34 times as a punishment.[13] According to Ibn Qudamah, “Muslim jurists are unanimous on the fact stoning to death is a specified punishment for married adulterer and adulteress. The punishment is recorded in number of traditions and the practice of the Prophet (peace and blessings be upon him) stands as an authentic source supporting it. This is the view held by all Companions, Successors and other Muslim scholars with the exception of Kharijites.”[10]

http://en.wikipedia.org/wiki/Stoning#Support_for_the_practice_of_stoning

Pressing catch y debate político

25 August (2010)

Quizá os parezca ofensiva la comparación, pero no puedo evitar pensarlo, encuentro que nuestros debates políticos -en España toda- se parecen en algunas cosas al pressing catch:  en la exageración de las formas, la previsibilidad de las reacciones, la mala fe con la que se hacen apelaciones a los principios cuando nos conviene y se niegan cuando no nos convienen, la hinchada partidista siempre dispuesta a jalear al propio y denostar al contrario…enfin. Eso. Desalentador.

Javier Otaola.- Musulmanes en la zona cero.

13 August (2010)

6195926.jpgEL CORREO

13.08.10 - 02:48 - JAVIER OTAOLA

El proyecto ‘Casa Córdoba’ se llama ahora ‘Park51′ y quiere emplazarse en Nueva York, entre Park Place y Broadway a dos manzanas de la denominada Zona Cero; se trata de un proyecto animado por musulmanes norteamericanos que pretende albergar una serie de instalaciones (aulas, salas de conferencias, biblioteca, galerías para exposiciones, restaurante, y también una mezquita…) destinadas a promover, a partir del Islam, la tolerancia, el mutuo conocimiento y la reflexión sobre la diversidad cultural y religiosa de Nueva York, de manera abierta y disponible para todos ciudadanos de la ciudad. Su proximidad a la Zona Cero y su carácter musulmán han provocado protestas en algunos sectores de la sociedad americana que interpretan la iniciativa como una ofensa para las víctimas del 11-M -entre las que había también musulmanes-, crimen que realizaron apelando a su particular y fanática versión del Islam. [Dibujo Jesús Ferrero]Sarah Palin se pronunció no hace mucho en Twitter alegando que los musulmanes pacíficos deberían «refudiar» -expresion inventada por Palin, que sería algo así como refutar y repudiar al mismo tiempo- el proyecto de una mezquita en las proximidades de la Zona Cero. Sin embargo el órgano municipal de Nueva York que debía pronunciarse sobre el proyecto Landmarks and Preservation Commission, lo ha hecho de manera unánime apoyando la iniciativa. El voto fue 9 a favor, 0 en contra. El caso tiene aspectos que lo han convertido en un tema de discusión nacional en Estados Unidos y en cierto modo también en el mundo, ya que todos somos de alguna manera neoyorquinos. El propio alcalde de Nueva York, Michael R. Bloomberg, judío, votó a favor del proyecto y ha hecho importantes declaraciones reclamando la mejor tradición de la ciudad de Nueva York y de EE UU, que no es otra que la tradición liberal-democrática fundada precisamente por grupos religiosos que huían en el siglo XVIII de una Europa encerrada en dogmatismos excluyentes y violentos. Michael R. Bloomberg lo ha dicho: «Debemos superar lo más terrible que nos ha sucedido y si un grupo de musulmanes viene a nosotros en son de paz, debemos aceptar su gesto o si no es que -y esto sería lo peor- los terroristas han ganado». No hay que simpatizar con el Islam para defender la libertad. Los que confiamos razonablemente en la mejor tradición política -conservadora, liberal y socialdemócrata- estamos convencidos de que si bien es cierto que los islam(ismos) han entrado en Europa y en América, y hay que contar con ellos, también es cierto que Occidente ha entrado en el/los islam(ismos) y eso significa que han entrado Lutero, Diderot, Hume, Voltaire, y Rousseau, Montesquieu, Descartes, Freud, Darwin, Feuerbach, Hannah Arendt, Simone de Beauvoir y por supuesto Hollywood, con toda su potencia narrativa y simbólica, el ejemplo del mejor humanismo cristiano, el laicismo, el secularismo, la cultura de los Derechos Humanos, el feminismo… Y por eso hay gente como Ayaan Hirsi Ali que critica valientemente el islamismo como una rediviva Marianne, o Husain Haqqani y M. Fethullah Gülen que representan un islamismo ilustrado y liberal, o Al-Fatiha Foundation que defiende la causa LGBT, o Irshad Manji que se reconoce musulmana y lesbiana, que representan un Islam feminista. También el Islam, como el cristianismo, se mueve, mal que les pese a los integristas, y nuestra mejor baza es dar libertad a esos movimientos. Todos podemos comprender el valor sagrado que ha adquirido la denominda Zona Cero para millones de norteamericanos, y para hombres y mujeres de bien de todo el mundo, y la sensibilidad que ese entorno provoca en los familiares de las víctimas, pero creo que eso no nos debe llevar a confundirnos sobre lo que significan nuestras instituciones democráticas y sobre el valor moral y político de la libertad frente a sus enemigos. Es verdad que en el conjunto del islamismo realmente existente anidan posiciones antidemocráticas y fanáticas, enemigas ontológicas de la tradición democrática y liberal de Estados Unidos y de Europa, pero también es cierto que nos haríamos un flaco favor a nosotros mismos y a lo que denominamos valores occidentales si criminalizáramos a todo el mundo musulmán por la deriva fanática que puede alimentarse en su seno. Ese mismo fanatismo puede incubarse en muchos otros lugares, concepciones del mundo y religiones, y la mejor manera de combatirlo es precisamente someterlo al viento purificador de la libertad de pensamiento, de expresión y de comunicación. Las sociedades abiertas deben defenderse y nadie puede negar que los Estados Unidos lo están haciendo, con la fuerza legítima si es preciso, pero al mismo tiempo colocando a la libertad y la justicia de su parte, apostando por un posibilismo real, que como señala Andrés Ortiz-Osés «tiene como categoría clave la Apertura en lo individual y lo político, en lo social y lo religioso, en lo cultural e ideológico». No es la cerrazón sino la apertura la que salvaguarda nuestras sociedades abiertas, no se trata de un buenismo pánfilo sino de una estrategia política, que coordina fuerza y delicadeza, porque la verdadera fuerza, cuando se somete al Derecho se ejerce siempre con delicadeza. La estrategia de la libertad ha acreditado su eficacia, ha propiciado la pervivencia -con todas sus limitaciones- de nuestras sociedades democráticas y liberales a pesar de los embates ideológicos de los totalitarismos de los siglos XIX y XX. Lo hará también frente a los del siglo XXI. EE UU se ha de mantener fiel a lo mejor de sí mismo y no debe contagiarse de la cerrazón de sus enemigos, debe actuar en esta materia sin dejarse condicionar por los terroristas; la mejor derrota que pueden sufrir los fanáticos criminales que consumaron la tragedia del 11-S y sus secuaces es precisamente saber que no han conseguido conmover los cimientos de la Estatua de la Libertad y que esa Libertad terminará iluminando las tinieblas en la que ellos se envuelven. 

Debate abierto en :

http://nonobstante.blogspot.com/2010/08/dialogos-sobre-el-islam.html

Leona

09 August (2010)

Magnifica Muriel Barbery

08 August (2010)

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http://www.babelio.com/auteur/Muriel-Barbery/3240

Hemos detenido al presunto etarra que asesinó a Joseba Pagazaurtundua.

03 August (2010)

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Hemos detenido al presunto etarra Gurutz Aguirresarobe Pagola, que  podría ser el autor material del asesinato del ex-jefe de la policía municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua.

02 August (2010)

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Caballeros de la muerte, de Alejandro M. Gallo

29 July (2010)

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Corre el 14 de julio de 1977. Después de muchos años en el exilio, Andrés Rivera cruza la frontera española con Francia con un objetivo claro: quiere morir en las montañas que lo vieron luchar. Pero antes de obtener su sueño eterno, ha de resolver cuentas pendientes con el pasado. Se ha propuesto averiguar quién mató a su hermano y qué fue de su mujer y su hijo, desaparecidos hace cuarenta años. Para todos, el conflicto armado queda como un lamentable recuerdo, pero en su interior permanecen vivas demasiadas voces. Siguen doliéndole las heridas de su cuerpo, de su alma, de su corazón. 

 

“Los Caballeros de

la Muerte era una organización paramilitar de corte fascista que se lanzó al monte a acabar con los opositores al régimen, pero nuestro protagonista descubre que ahora son mucho más que eso, y tienen mucho poder y conexiones internacionales”

 

La España en la que él vivió se ha convertido en una sombra, un mundo casi desaparecido que los demás no quieren recordar. Acaso ese violinista ciego con el que se topará guarde buen recuerdo de todo.

Con este punto de partida arranca una cuenta atrás en la que el maquis se decide a librar su última batalla. Ya no es el de antes; ahora tiene más de sesenta años y está aquejado de un cáncer terminal, pero eso no va a ser obstáculo. No le va a temblar el pulso si tiene que volver a apretar el gatillo.

Alejandro M. Gallo debutó con dos novelas que dejaban a las claras su sentido del compromiso: Asesinato de un Trotskista y Una mina llamada infierno. Su carrera continúa con más obras que, como Operación exterminio, no han estado exentas de polémica. Lo suyo es mucho más que un entretenimiento inocente. Con Caballeros de

la Muerte (2007) mantiene las expectativas levantadas por las novelas precedentes y las amplía al adentrarse en formas narrativas más sofisticadas.

Un narrador en segunda persona, desde el tiempo presente, acaso una corriente de conciencia, empuja a Andrés Rivera a completar su plan en una aventura quijotesca, en la que descubrirá que, de aquello que él pretendía resolver, sólo verá la punta del iceberg. Porque, como en las mejores muestras del género, una vez acabamos de leer el libro, vemos que no se nos han ofrecido soluciones falsamente esperanzadoras. Lo peor está por venir. Los “Caballeros de

la Muerte” era una organización paramilitar de corte fascista que se lanzó al monte a acabar con los opositores al régimen, pero nuestro protagonista descubre que ahora son mucho más que eso, y tienen mucho poder y conexiones internacionales.

Quizás por el inquebrantable código de honor del protagonista, por los intentos de recuperar un mundo en crisis que sólo persiste en la memoria de unos pocos, por el aire bucólico del entorno rural que Gallo nos ofrece, me atrevería a decir que estamos ante la perfecta base para un spaghetti-western a la antigua usanza. Quizás parecido a Hasta que llegó su hora, de Sergio Leone, hasta en su estética feísta y en el barro que pisan los personajes.

Que la novela negra es un juego entre escritor y lector es algo que todos sabemos, pero conviene que de vez en cuando nos recuerden que el juego no tiene porqué ser inocente. Puede que a esta intencionalidad contribuya la actividad profesional de Gallo, que es jefe de

la Policía Local de Gijón, o su doble licenciatura, como filósofo y politólogo. Sea como fuere, con Caballeros de

la Muerte
nos ha regalado una epopeya, documentada de forma prolija, verosímil hasta extremos sorprendentes, que a muchos va a resultar cercana, más aún si conocen el norte de España y si están interesados por las historias de otros tiempos.

Editorial Laria, 2007

David G. Panadero

FUENTE: Prótesis

Javier con Calamanda

25 July (2010)

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